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Mantenimiento de ascensores: cómo prevenir averías y mejorar la seguridad

18 de julio de 2026 · 9 min · Equipo Lega Elevadores

El mantenimiento de un ascensor es fundamental para garantizar la seguridad de los usuarios, reducir las interrupciones del servicio y prolongar la vida útil de la instalación.

Un ascensor puede realizar cientos de desplazamientos semanales. Sus puertas, sistemas eléctricos, elementos de tracción, dispositivos de seguridad y componentes de nivelación están sometidos a un uso constante. Sin revisiones adecuadas, pequeñas anomalías pueden convertirse en averías recurrentes o reparaciones de mayor coste.

En España, la ITC AEM 1 regula el mantenimiento de los ascensores y obliga al titular a disponer de un contrato con una empresa conservadora habilitada.

¿Qué es el mantenimiento preventivo de un ascensor?

El mantenimiento preventivo consiste en revisar periódicamente la instalación para detectar desgaste, suciedad, desajustes o anomalías antes de que provoquen una avería.

No debe confundirse con el mantenimiento correctivo: el mantenimiento preventivo busca evitar fallos, el mantenimiento correctivo actúa después de producirse una avería y la modernización sustituye o actualiza componentes para mejorar el funcionamiento, la seguridad o la accesibilidad.

Un buen servicio combina revisiones preventivas, atención de incidencias, rescate de usuarios y planificación de posibles renovaciones.

¿Es obligatorio contratar el mantenimiento?

Sí. El titular debe tener un contrato de mantenimiento con una empresa conservadora habilitada. En una comunidad residencial, la responsabilidad suele corresponder a la propia comunidad de propietarios.

La empresa debe ejecutar las revisiones establecidas, registrar las actuaciones, atender las averías y advertir de las reparaciones o modificaciones necesarias para conservar la instalación en condiciones de seguridad.

¿Cada cuánto se realiza la revisión?

La periodicidad depende del tipo de ascensor y del edificio. La mayoría de las instalaciones están sometidas a revisión presencial mensual.

La ITC contempla una periodicidad mínima de cuatro meses para determinados ascensores instalados en viviendas unifamiliares y algunos edificios pequeños que reúnen las condiciones técnicas definidas por la regulación. Para el resto, se aplica con carácter general la revisión mensual.

Esta frecuencia reglamentaria es un mínimo. Un edificio con tráfico intenso, incidencias repetidas o condiciones ambientales exigentes puede requerir controles adicionales.

¿Qué se revisa durante el mantenimiento?

El contenido concreto depende del modelo, tecnología, antigüedad y condiciones de uso. Normalmente se revisan elementos como puertas y cerraduras, nivelación de la cabina, sistemas de emergencia, cuadro de maniobra, elementos mecánicos y el foso y cuarto de máquinas.

Puertas y cerraduras

Las puertas son una de las partes que más trabajan. Se comprueba su apertura, cierre, velocidad, sensores, contactos y sistemas de enclavamiento. Un cierre brusco, un ruido diferente o una puerta que necesita varios intentos para funcionar pueden indicar desgaste o desajuste.

Nivelación de la cabina

La cabina debe detenerse correctamente respecto al suelo de cada planta. Un desnivel puede provocar caídas, especialmente entre personas mayores o usuarios con movilidad reducida.

Sistemas de emergencia

Se comprueban la alarma, iluminación de emergencia y comunicación bidireccional. Estos sistemas resultan esenciales cuando una persona queda retenida dentro de la cabina.

Cuadro de maniobra

El cuadro controla las órdenes, paradas, puertas y dispositivos de seguridad. Los técnicos revisan conexiones, señales de error y estado general de los componentes.

Elementos mecánicos

Dependiendo del tipo de instalación, se revisan cables, poleas, guías, frenos, elementos de suspensión, sistema hidráulico y otros componentes relacionados con el movimiento.

Foso y cuarto de máquinas

Se comprueba la limpieza, posibles filtraciones, iluminación, accesos, dispositivos de seguridad y ausencia de objetos que puedan interferir con la instalación.

Señales de que un ascensor necesita una revisión

Aunque exista mantenimiento contratado, los usuarios pueden detectar síntomas que conviene comunicar: ruidos o vibraciones no habituales, paradas bruscas, desnivel entre cabina y planta, puertas que golpean o no cierran correctamente, botones que responden de forma irregular, fallos repetidos en una misma planta, iluminación deficiente, olores a quemado o sobrecalentamiento, frecuentes personas atrapadas y tiempos de espera superiores a lo habitual.

No es recomendable intentar manipular puertas, cuadros eléctricos ni componentes técnicos. La incidencia debe comunicarse a la empresa conservadora.

Averías frecuentes en los ascensores

Fallos en las puertas. Las puertas soportan un uso intensivo y pueden verse afectadas por golpes, suciedad, desgaste de rodaduras o problemas en sensores.

Problemas de nivelación. Pueden estar relacionados con ajustes, sensores, sistemas de control, válvulas o componentes mecánicos, dependiendo de la tecnología del ascensor.

Fallos eléctricos o electrónicos. Las variaciones de tensión, componentes envejecidos, conexiones deficientes o errores en la maniobra pueden producir interrupciones.

Pulsadores dañados. Los botones interiores y exteriores pueden deteriorarse por uso, humedad, golpes o vandalismo.

Filtraciones de agua. El agua en el foso o en espacios técnicos puede afectar a componentes eléctricos y metálicos. Ante una inundación, el ascensor no debe utilizarse hasta que una empresa especializada haya comprobado su estado.

Cómo reducir las averías

La comunidad puede adoptar varias medidas sencillas: comunicar las anomalías desde el primer momento, evitar sobrecargar la cabina, no bloquear las puertas, mantener secos y limpios los accesos, impedir la entrada de agua en el foso, revisar los informes de mantenimiento, corregir los defectos dentro del plazo indicado, planificar la sustitución de componentes obsoletos, informar de obras que puedan generar polvo o residuos y no utilizar el ascensor durante incendios o inundaciones.

¿Cuándo conviene modernizar?

El mantenimiento conserva el equipo, pero no puede evitar indefinidamente el envejecimiento de todos sus componentes.

Una modernización puede ser recomendable cuando las averías son frecuentes, los repuestos son difíciles de encontrar, el consumo energético es elevado, la cabina presenta problemas de nivelación, el sistema de comunicación está desactualizado, la maniobra genera tiempos de espera excesivos, el ascensor no ofrece una accesibilidad adecuada o las inspecciones detectan defectos recurrentes.

La modernización no siempre exige sustituir completamente el ascensor. Puede realizarse por fases, actualizando únicamente los componentes necesarios.

El mantenimiento gana importancia en el sector

FEEDA informó de que el sector español de la elevación alcanzó un volumen de actividad de 3.611 millones de euros en 2025, con un crecimiento del 3,54 %. La postventa avanzó un 4,90 %, impulsada por el mantenimiento, la modernización y la aplicación de la nueva normativa.

La federación contabilizó 1.163.874 ascensores instalados y 20.770 profesionales vinculados al sector. Estas cifras muestran la importancia que tienen la conservación y modernización del parque existente.

Cómo elegir una empresa de mantenimiento

Antes de contratar, conviene comparar: habilitación y experiencia, cobertura de asistencia, tiempo de respuesta, servicio de rescate, repuestos incluidos y excluidos, condiciones de permanencia, actualización de precios, frecuencia de revisiones, transparencia de los informes, capacidad para mantener equipos multimarca, propuestas de modernización y atención en la zona donde se encuentra el edificio.

No debe compararse solamente la cuota mensual. Un contrato económico puede resultar insuficiente si excluye componentes importantes o presenta plazos de respuesta poco adecuados.

Preguntas frecuentes

¿Qué incluye un contrato de mantenimiento? Depende del contrato. Puede incluir revisiones, desplazamientos, mano de obra, rescates y determinados repuestos. Es importante revisar las exclusiones.

¿Quién debe llamar cuando se produce una avería? La persona designada por la comunidad, el administrador o cualquier usuario mediante el teléfono de asistencia indicado en la instalación.

¿Qué hacer si una persona queda atrapada? Debe utilizar la alarma o el sistema de comunicación, mantener la calma y esperar la intervención del personal autorizado. No se deben forzar las puertas ni intentar salir entre plantas.

¿Se puede cambiar de empresa conservadora? Sí, respetando las condiciones contractuales y realizando correctamente el cambio documental y técnico.

Conclusión

El mantenimiento preventivo reduce incidencias, protege a los usuarios y permite planificar las inversiones necesarias. La mejor forma de evitar reparaciones inesperadas es detectar los problemas antes de que interrumpan el servicio.

Solicita una revisión del estado general de tu ascensor y comprueba si el contrato actual responde a las necesidades reales del edificio.